Antigua casa ibicenca en la que se han rehabilitado los antiguos almacenes y graneros reconvirtiéndolos en cinco acogedoras y hermosas habitaciones. Algunas de ellas conservan los techos y paredes originales, y todas mantienen el tradicional espíritu ibicenco con vigas de sabina o paredes de piedra vista. El huésped encontrará un lugar tranquilo para descansar, donde las más modernas comodidades se entremezclan con un espíritu familiar y cercano.